Nutrición

La importancia de la vitamina D durante el embarazo.

16 de enero, 2018 | Alfonso Amado

Niveles insuficientes de vitamina D en embarazadas podrían afectar al crecimiento cerebral fetal.

Como hemos visto en otros posts, la vitamina D es muy importante. Ahora se cree que los bebés concebidos en invierno (menor cantidad de vitamina D3) parecen ser más propensos a tener problemas de aprendizaje.

Niveles insuficientes de vitamina D en mujeres embarazadas podría estar relacionados con algunos problemas de aprendizaje en los niños, según un estudio publicado en «American Journal of Epidemiology» y dirigido por la University of Glasgow en colaboración con investigadores de la University of Cambridge, el NHS y el Gobierno escocés.

Según el estudio, realizado a más de 800.000 niños que asistieron a las escuelas de Escocia entre 2006 y 2011, demuestra que un 8,9% de los niños concebidos entre enero y marzo desarrollan más problemas de aprendizaje, debido a que estos meses son en los que hay menos luz y por lo tanto se sintetiza peor la vitamina D.

«Aunque no se han medido directamente los niveles de vitamina D en la investigación, esta explicación es la más plausible de la tendencia», han señalado los autores del estudio.

Diversas investigaciones han demostrado previamente que la falta de la vitamina D durante el embarazo puede afectar al desarrollo del cerebro del bebé, de hecho se recomienda tomar suplementos de esta vitamina para prevenir enfermedades como el raquitismo.

«El estudio demuestra que seguir la recomendación de tomar este suplemento podría reducir las tasas globales en cuando a las necesidades educativas especiales», ha explicado el jefe del departamento de Obstetricia y Ginecología de la University of Cambridge, Gordon Smith.

Es muy importante que los profesionales sanitarios recomendemos la vitamina D y que insistamos en la necesidad de que las mujeres cumplan con el tratamiento para optimizar las posibilidades de dar a luz un niño sano.

Esto también es aplicable a las recomendaciones de administrar un suplemento de vitamina D3 a lo largo del primer año de vida del niño. No solo es importante para la absorción de calcio y el fortalecimiento de los huesos, sino que tiene muchas otras propiedades (a nivel neurológico, inmunológico…).