Enfermedades

Meningitis

6 de febrero, 2018 | Alfonso Amado

Solo el nombre da miedo, ¿verdad? Pero.. ¿por qué preocupa tanto esta enfermedad?

La meningitis es una infección de las meninges. Las meninges son un tejido que recubre el sistema nervioso central (cerebro y médula espinal). Preocupa por eso, porque la infección puede progresar al sistema nervioso central y causar graves problemas.

 

¿Pero todas las meningitis son graves? No, ni mucho menos. Tenemos dos grandes grupos: meningitis víricas (las «buenas») y meningitis bacterianas (las «malas»). Las meningitis víricas son bastante frecuentes, especialmente en primavera. Suelen causar incomodidad, con síntomas inespecíficos (fiebre, malestar, dolor de cabeza…). Muchos pacientes con meningitis víricas no llegan si quiera a ingresar en el hospital, pasan el proceso en su casa reposando con líquidos y analgésicos, como si fuese una gripe.

 

¿Y las bacterianas? Las bacterianas sí que dan problemas. Es necesario administrar tratamiento antibiótico de manera precoz para evitar complicaciones. Es un tipo de infección que progresa de manera muy rápida en pocas horas y que es muy difícil de detectar inicialmente.

 

¿Y cómo las diferenciamos? La prueba diagnóstica que se realiza ante una sospecha de meningitis es una punción lumbar. A través del análisis de líquido que recubre el sistema nervioso central identificamos si el paciente tiene una meningitis y qué tipo es.

 

¿Cuáles son los síntomas?

Típicamente la triada de fiebre, vómitos y cefalea. A la hora de explorar al niño, el pediatra puede detectar «rigidez de nuca» a través de dos signos típicos llamados Kernig y Brudzinski. ¿Quieres saber si tu hijo tiene rigidez de nuca en casa? También puedes: pídele a tu hijo que baje la barbilla hasta tocar el pecho y aguante un lápiz en el medio. Si es capaz de aguantarlo, no tiene rigidez de nuca. También debes comprobar siempre que tu hijo tenga fiebre la presencia de manchas rojas en el cuerpo que no desaparezcan al separar la piel (llamadas petequias). Es un signo de sospecha de meningitis bacteriana.

 

¿Qué tengo que hacer para que mi hijo no tenga meningitis? Hemos visto que las que dan problemas son las bacterianas. Tenemos varios gérmenes que las pueden causar: principalmente neumococo y meningococo. Buenas noticias: ¡tenemos vacunas para ambos! La vacuna para prevenir muchas de las cepas de neumococo está incluida en el calendario vacunal, así como la que previene frente al meningoco del tipo C. La que protege a los niños frente al meningococo del tipo B lamentablemente no está incluida en el calendario vacunal, pero es muy recomendable administrarla por todo lo que hemos contado.

Desde que los niños reciben estas vacunas, la incidencia de meningitis bacterianas ha disminuido drásticamente (afortunadamente para los niños, los padres y los pediatras).

No obstante: ¡tenemos que seguir alerta!