Enfermedades

Escarlatina… ¡la piel de gallina!

6 de marzo, 2018 | Alfonso Amado

Es frecuente ver de vez en cuando en la clínica casos de escarlatina.

 

El simple hecho de pronunciar la palabra  “escarlatina” causa gran temor a los padres. Incluso en ocasiones hemos visto notas del colegios informando a los padres de la presencia de casos de escarlatina.  

Este temor es injustificado, ya que no deja de ser un tipo de infección de garganta en la que salen “granitos”. Se resuelve con el tratamiento adecuado en unos días, y los niños suelen reincorporarse a la escuela después de 24 horas de iniciar el tratamiento sin riesgo de contagio.

 

Vamos a tratar de explicar en qué consiste la escarlatina. 

La escarlatina está producida por una bacteria denominada «estreptococo beta-hemolítico del grupo A». Esta bacteria es frecuente que cause infecciones de garganta en la edad pediátrica. Incluso un porcentaje de la población (25% según algunos estudios) puede tenerla en la garganta y transmitirla sin sufrir la enfermedad.

Es importante destacar que es un tipo de infección propia de niños de más de 6 años, siendo excepcional en menores de 3 años.

Los síntomas son muy similares a una infección de garganta causada por bacterias: fiebre elevada, dolor de garganta, dolor de cabeza y en ocasiones dolor abdominal y vómitos. En la exploración se visualiza la garganta y la lengua muy rojas.

 

¿Qué es lo que la hace especial?

La particularidad que presenta la escarlatina es que, tras 12-48 horas de iniciarse los primeros síntomas, aparecen unas manchas en la piel (nombre médico: exantema). El exantema se inicia en cara, cuello y típicamente en la parte superior del pecho. La mejor descripción para hacerse una idea: se asemeja a «piel de gallina» o «papel de lija», es decir, que al pasar la palma de la mano por la piel, ésta parece áspera. Estas manchas desaparecen (se blanquean) al separar la piel. Asimismo es característico que se acentúen en los pliegues del brazo, denominándose a este signo  «Lineas de Pastia».

 

Nosotros utilizamos una escala (Pediatric Strep Score) para valorar la posibilidad de una infección por streptococo, en función de distintos parámetros clínicos. En determinados casos también es de utilidad el famoso Streptotest, con el que también contamos en nuestra clínica.

 

En ocasiones se debe recoger también una muestra para realizar un «cultivo» (ver si «crece» el streptococo que causa la infección en un medio de cultivo). Es importante realizar este cultivo, ya que la prueba de detección rápida de Streptococo es orientativa. El cultivo la prueba confirmatoria por excelencia (tarda 2-3 días).

 

La escarlatina se trata con un antibiótico oral como la penicilina o amoxicilina, y suele resolverse en 5-6 días sin complicaciones.